El terapeuta se compromete a:
• Ser puntual.
• Avisar con al menos 24 hrs cualquier cambio en la sesión.
• Brindar un trato respetuoso, empático y sin juicio o discriminación hacia el menor y su familia.
• Explicar el enfoque terapéutico, los objetivos del proceso y resolver dudas en todo momento.
• Respetar la confidencialidad del menor, informando al tutor únicamente lo necesario para su seguridad o bienestar.